sábado, 16 de marzo de 2013

La pérdida y el llanto.


El cascabel suena como huesos chocando entre muertos sobrios, el clamor es parte del amor cuando en el muere sin conciencia alguna, los versos tristes de melancolía hacia la belleza no correspondida por el hombre qué siempre la quiso como un amor de sanación para sus heridas y su hermosura para eliminar sus malos recuerdos de iniquidad, pero ella se alega de el por temor a sus versos horripilantes y depresivos que la hacen llorar, el solo un mísero de tantos errores incorregibles pero el intenta morir, el intenta destruir esos malos ratos oscuros y tristes que exigen piedad alguna una razón verdadera y justa para ella, pero el solo llora tinta de sus escrituras manchando su pálida piel de sus piernas, sus manos tiemblan y su mirada se clava en el espejo roto y olvidado.

-Al descubrir que sus intentos por conquistarla no valió la pena, ella declaro que no hay esperanza para sentir su amor pero yo, arruinado y decidido a tomar otro rumbo, ir por las sombras manchando mis mejillas de lagrimas y con intención de suicidarme lentamente destruyendo mi salud, doy mis pasos al camino de sangre, dirigirme hacia los pecados para así morir sintiendo el dolor espiritual, agonizar recordando los malos momentos y las criticas de mi ser, solo recibo dramas y por mas que intente orar a Dios, nunca me escuchara mis plegarias, solo he recibido calamidades cada día.-

-Soy un mísero, escoria absoluta, manchado de lujuria y hambriento de furia, no merezco vivir mas en este infierno pero mis intentos de suicidio son cobardías. He fracasado varias veces intentando buscar el amor perfecto pero siempre acabo derrumbándome.-

Acabo la carne del los oscuros, ya no queda esperanza para seguir adelante, su sangre se agota si todo su camino esta repleta de ella, los llantos se tornan rojos, el clamor lo convierten en mudo, su mente inconciente y postrado en la lluvia observando el árbol estéril esperando que cobre vida y de frutos, que se despejen las negras nubes para que el rayo de sol alumbre sus rostros y purifique sus almas afligidas y así sus heridas puedas cicatrizar. Solo queda esperar a la muerte...

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