Niño de mí pasado tenia intenciones de sorprender a unas niñas en la gran piscina pero al correr y no saber nadar, tan solo parecía un acto de suicidio de un modo inconsciente pero en mente divertida y enamorada. No recuerdo los rostros de esas niñas excepto una, Lulú.
La he visto otra vez después de tantos años que consumí con disgusto y saladas lágrimas, ella ha cambiado y tenemos algo en común, la fotografía. No he tenido ingeniosas preguntas que plantearle; mas bien no pude hablarle pero si me basto darle un abrazo y un beso en la mejilla de cordial saludo.
He visto a otra dama de un estilo similar al de una rockera, de un cuerpo sutil y finos labios; de mirada fantástica más encantador espíritu. Las dos la encontraba hermosas pero detesto mis latidos en fuerzas anarquistas pero sigo podrido y ligado a un recuerdo romántico que acaba en decadencia.
Siempre tendré muchas opciones y planes pero de un cierto punto de vista personal es algo maldito y despreciable y la otra parte de mi aun reitera la frase “Espera el momento” pero soy torpe otra vez con mis glóbulos frenéticos y desesperada necesidad de amor ajeno.
Maldigo mi sabio que reposa en mi intelecto y maldigo al miserable romántico que grita nombres que extraña con locura. Soy como maquina desenfrenada, deshabilitada, desatornillada y oxidada pero humano es mi corazón y cerebro pero la fe se quema y solo sus cenizas flotan en contorno a la ira.
Niego sus pensamientos pero uno nunca sabe de sus recuerdos sumergidos en materia biológica en come metáforas y lo caga en literal. Nunca sus pechos me han importado ni menos su segundo labio pero por lo único que palpito es por pupilas encantadoras.
La he visto otra vez después de tantos años que consumí con disgusto y saladas lágrimas, ella ha cambiado y tenemos algo en común, la fotografía. No he tenido ingeniosas preguntas que plantearle; mas bien no pude hablarle pero si me basto darle un abrazo y un beso en la mejilla de cordial saludo.
He visto a otra dama de un estilo similar al de una rockera, de un cuerpo sutil y finos labios; de mirada fantástica más encantador espíritu. Las dos la encontraba hermosas pero detesto mis latidos en fuerzas anarquistas pero sigo podrido y ligado a un recuerdo romántico que acaba en decadencia.
Siempre tendré muchas opciones y planes pero de un cierto punto de vista personal es algo maldito y despreciable y la otra parte de mi aun reitera la frase “Espera el momento” pero soy torpe otra vez con mis glóbulos frenéticos y desesperada necesidad de amor ajeno.
Maldigo mi sabio que reposa en mi intelecto y maldigo al miserable romántico que grita nombres que extraña con locura. Soy como maquina desenfrenada, deshabilitada, desatornillada y oxidada pero humano es mi corazón y cerebro pero la fe se quema y solo sus cenizas flotan en contorno a la ira.
Niego sus pensamientos pero uno nunca sabe de sus recuerdos sumergidos en materia biológica en come metáforas y lo caga en literal. Nunca sus pechos me han importado ni menos su segundo labio pero por lo único que palpito es por pupilas encantadoras.

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